Como un acto de amor y tradición, entre el dolor y los recuerdos, decenas de familias llegaron a visitar a sus seres queridos en el “Día los de Muertos” que “duermen” en los principales cementerios del país.
“A pesar de los años que partió, siempre la recuerdo, es muy doloroso sobre todo cuando uno los pierde en la niñez”, rememoró con sentimiento de nostalgia, la capitalina Isaura Obando, mientras contemplaba la tumba de su madre en el Cementerio General.
“La madre es irremplazable, todos los días, uno recuerda sus consejos y muestras de amor. Siempre vengo a visitar su tumba, le traigo flores, su corona y sobre todo a limpiar”, agregó.
Obando lamentó que se perdieron muchas tumbas durante el paso del huracán Mitch por Honduras en 1998, pero gracias a Dios este ciclón no afectó el área donde descansa su progenitora. “Hasta que Dios me preste vida seguiré visitándola”, indicó Rosaura Obando, con admirable convicción y respeto.
Esta fecha tiene el único propósito de honrar a quienes ya partieron del plano terrenal, los alrededores de los cementerios se llenaron de comerciantes ofreciendo flores naturales y artificiales, coronas y adornos.
“Nunca como este año, el Día de Difuntos dinamizó la economía, a las 11:00 de la mañana ya habíamos terminado los arreglos florales”, señaló Kevin Pineda un emprendedor en el negocio de la floristería.
Las familias llegaron cargando sus coronas, flores, algunos hasta comida para pasar parte del día entre las tumbas, compartiendo con otros dolientes.
Cada 2 de noviembre, los camposantos se visten con flores, entre oraciones y recuerdos de hondureños en una tradición que inicia desde las primeras horas del día.
LAZOS FAMILIARES
El ambiente con cientos de familias es similar en todos los cementerios del país, especialmente de pueblos y aldeas con multitudes que conmemoran el “Día de los Difuntos”, tradición arraigada que une generaciones y fortalece los lazos familiares.
“Mi madre murió hace cuatro años, ese día significa lo peor que le puede pasar a alguien, de ese golpe, uno no se puede recuperar, todos los días se recuerda a quien se ama y nos amó. Siempre están presentes en todo, uno siempre necesita de su madre”, señaló por su parte Diana Pérez.
Ella junto a sus dos hermanas, entre lágrimas recordaron lo difícil y duro que ha sido la pérdida de su madre, el vacío que a pesar de los años no se puede llenar con nada.
“El que tiene su madre, cuídela. No hay nada más difícil y doloroso que perder el ser que nos dio la vida, nada se compara con eso. Solo el tiempo le ayuda a uno a vivir con el dolor, nosotras siempre venimos a traerle flores, visitarla y limpiarla”, agregó Pérez.
De esa forma, familias le cumplieron una vez más a sus difuntos, en un ambiente seguro resguardado por elementos de la Policía Nacional y militares.
El portavoz policial, subinspector Wilfredo Maldonado, señaló que desarrollaron muchas actividades preventivas. “Se mantiene el resguardo en este día de gran desplazamiento de personas en los cementerios a nivel nacional. Son más de 5 mil funcionarios policiales enfocados en esta misión, para mantener la seguridad y el orden”, resaltó el oficial Maldonado.
