El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) advirtió que la violencia sigue siendo uno de los mayores desafíos para la niñez y adolescencia en Honduras y pidió a las autoridades implementar mecanismos efectivos, basados en derechos humanos, para reducir progresivamente esta problemática.
Según datos policiales, entre 2023 y octubre de 2025 murieron violentamente 520 menores de edad, un promedio de 15 al mes, y el 73 % tenía entre 15 y 18 años.
Cándida Maradiaga, coordinadora de la Defensoría de la Niñez del Conadeh, señaló que la violencia contra niñas, niños y adolescentes continúa en aumento y exigió medidas urgentes.
Agregó que el embarazo adolescente es otro desafío grave, con entre 20,000 y 25,000 gestaciones anuales, muchas producto de violencia sexual.
También alertó que más de 1.2 millones de menores están fuera del sistema educativo y que más de un millón trabaja, lo que limita su desarrollo y su derecho a la educación.
Maradiaga añadió que unos 15,000 niños viven en situación de calle y que el desplazamiento forzado interno afectó a un promedio anual de 608 menores.
Entre 2019 y 2023, el Conadeh registró 15,174 personas en riesgo o víctimas de desplazamiento, de las cuales el 20 % eran niñas, niños o adolescentes.
La defensora cuestionó que la SENAF no cuente con presupuesto suficiente para cumplir su rol como ente rector de la niñez.
Además, criticó que Honduras no aprobara el Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño, lo que, afirmó, demuestra que este sector no es prioridad en un país donde el 36.5 % de la población es menor de 18 años.
