Salvador Nasralla se compromete a la reforma institucional: las FF.AA. serán un ejemplo de servicio y ética militar, dejando de ser un instrumento político para restaurar su dignidad y compromiso con la Constitución.
Salvador Nasralla ha presentado una visión clara sobre el rol fundamental que deben jugar las Fuerzas Armadas (FF.AA.) en la reconstrucción nacional, centrada en los principios de Honor y Servicio a la Patria. Su promesa no es solo de apoyo, sino de una profunda reforma institucional destinada a restaurar la dignidad militar y asegurar que la institución se rija estrictamente por su compromiso con la Constitución.
El contenido de la propuesta se enfoca en la ética militar y la despolitización. Nasralla entiende que, para recuperar la confianza ciudadana, las FF.AA. deben dejar de ser percibidas como un instrumento político al servicio del poder de turno. Su plan contempla mecanismos rigurosos de transparencia, ascensos por mérito y depuración de cualquier elemento ligado a actos de corrupción o intereses partidistas. El objetivo es que los soldados y oficiales sean, ante todo, un ejemplo de servicio público y legalidad.
Esta visión de liderazgo ético busca devolver a las Fuerzas Armadas su papel constitucional: el de garantes de la soberanía, la seguridad y el apoyo a la población en momentos de emergencia nacional. Se promoverá la modernización de su equipamiento y la capacitación, pero siempre bajo el marco del respeto a los derechos humanosy la subordinación al poder civil legítimamente constituido.
El compromiso de Salvador Nasralla con la reforma institucional de las FF.AA. es un pilar de su plan de gobierno. Al asegurar que la institución cumpla su juramento de Honor y Servicio a la Patria sin interferencias políticas, Nasralla garantiza que las Fuerzas Armadas serán un factor de estabilidad y un verdadero ejemplo de servicio para Honduras.